Esta prueba forma parte de nuestra gran comparativa de motores para e-bikes. Aquí encontrarás un análisis detallado de los 15 motores en test, junto con información interesante y consejos clave para elegir tu próxima eMTB.

El Bosch Performance Line CX es un auténtico todoterreno y se ha consolidado como uno de los motores de referencia en el mundo de las eMTB. Aunque originalmente fue diseñado para un uso deportivo y off-road, con el tiempo ha encontrado su lugar en conceptos de eMTB más radicales, e-bikes de cuadro abierto para off-road, modelos de trekking, bicicletas urbanas para el día a día e incluso algunas de las gravel eléctricas más potentes. En nuestra Gran Comparativa de 2023 uno de cada tres competidores apostó por un sistema Bosch, con un total de siete bicicletas equipadas con el motor Performance Line CX. Además, en nuestras encuestas anuales con más de 12.000 participantes, Bosch ha sido votada año tras año como la mejor marca de motores para e-bikes. El éxito de Bosch no se debe solo a la calidad de fabricación de sus productos, sino también a su experiencia acumulada tras años liderando la revolución de las e-bikes. Desde su lanzamiento en 2015, el Performance Line CX ha evolucionado constantemente, perfeccionándose con cada nueva generación. En 2021, Bosch presentó el Smart System, que dio al sistema de transmisión una infraestructura más inteligente y sentó las bases para nuevas funciones y desarrollos. Aunque el motor y la transmisión principal apenas recibieron algunos ajustes de hardware, todo el ecosistema periférico –incluyendo mandos, pantallas e incluso el cableado– fue rediseñado desde cero. Eso sí, la actualización al Bosch Smart System no es retrocompatible con versiones anteriores.
El Bosch Performance Line CX se enfrenta cada vez a más competidores, incluso dentro de la propia Bosch. Uno de ellos es el Performance Line CX Race, presentado en 2022 como el sistema de asistencia más potente de la marca. Además, este año Bosch lanzó un rival más compacto y ligero: el Performance Line SX. Este motor, que se sitúa justo por debajo del CX en la gama de Bosch, ofrece un par motor significativamente menor (55 Nm en lugar de 85 Nm), pero mantiene una potencia pico similar a la del CX.
Lo que antes era el talón de Aquiles de Bosch, ahora se ha convertido en uno de sus puntos fuertes: la conectividad con la app, la personalización y un ecosistema modular en constante expansión, con innumerables opciones de baterías, pantallas y mandos. Fieles al lema “todo vuelve”, en Bosch priorizan la calidad y la eficiencia por encima de la innovación agresiva. Como resultado, pocos fabricantes de motores ponen tanto énfasis en contar con una red de servicio global bien estructurada, y Bosch ha invertido en ella como nadie.
El Bosch Performance Line CX en detalle: peso, potencia pico y densidad energética de la batería
Aunque esta prueba se centra en el motor, hay que recordar que cualquier sistema de asistencia solo es tan bueno como la eMTB en la que está integrado. Y en lo que respecta al sistema de motor, Bosch tiene mucho que ofrecer. Con un peso de 2,9 kg, el Performance Line CX entrega hasta 85 Nm de par y alcanza una potencia pico de 600 W. También lo sometimos a pruebas en laboratorio en el prestigioso instituto Velotech, donde descubrimos lo siguiente: en modo Turbo, el ciclista solo necesita generar entre 170 y 200 W con sus propias piernas (según la cadencia) para que el motor alcance su pico de 600 W. Sin embargo, si pedaleas más fuerte, el motor no entrega potencia adicional más allá de ese punto. Curiosamente, esto coincide con el 340 % de asistencia máxima declarado por Bosch. En términos matemáticos, cuando aplicas 176 W con tus piernas, el motor multiplica tu esfuerzo por 3,4 veces, alcanzando un total de 600 W. El ecosistema Bosch Smart System incluye una amplia variedad de baterías, pantallas y mandos que pueden configurarse libremente. Sin embargo, el sistema Bosch no permite complementos de terceros, por lo que los fabricantes de bicicletas deben utilizar exclusivamente componentes originales de la marca. Las baterías más utilizadas con el Performance Line CX son la PowerTube 625 y la PowerTube 750, con 625 Wh y 750 Wh de capacidad, respectivamente. Eso sí, la PowerTube 750 pesa 4,38 kg y tiene una densidad energética de solo 171 Wh/kg, un valor relativamente bajo. En comparación, otras baterías con capacidades similares superan los 200 Wh/kg, lo que se traduce en una mejor relación entre peso y capacidad. Si planeas largas travesías en la montaña, puedes ampliar la autonomía con el PowerMore 250, el range extender opcional de Bosch que añade 250 Wh extra.


ONo todos los mandos y pantallas de Bosch están pensados para un uso intensivo en los trails. Para eMTB con un enfoque más downhill, la opción más lógica es el System Controller integrado en el tubo superior, combinado con el Mini Remote en el manillar. Aunque este mando inalámbrico y su pequeño display solo muestran el estado de la batería y el modo de asistencia mediante LEDs, su funcionamiento es intuitivo y su diseño discreto, manteniendo una estética limpia en la bicicleta. Otra alternativa es el Bosch LED Remote, un mando más voluminoso que actúa como unidad de control del motor, combinando las funciones del Mini Remote y el System Controller. En teoría, podrías prescindir de ambos y usar solo el LED Remote, pero este no consigue igualar en diseño ni ergonomía a opciones más refinadas de otras marcas, como el compacto Shimano SW-EN600L. Si buscas más información en ruta, las pantallas Kiox 300 y Kiox 500 son la mejor elección. Con la función de navegación activada, ofrecen un guiado básico con seguimiento y marcado del track e indicaciones instantáneas. Eso sí, el soporte estándar sitúa la pantalla justo delante de la potencia, donde queda más expuesta a impactos en caso de caída. Afortunadamente, existen soportes alternativos en el mercado que solucionan este problema.



El sistema de motor no se limita a baterías, pantallas y mandos, sino que también incluye la app eBike Flow, que permite personalizar la asistencia de forma intuitiva. Desde ajustar la respuesta dinámica hasta modificar el par máximo, la intensidad del soporte y la velocidad (siempre dentro de los límites legales). Eso sí, para mantener la esencia de cada modo, los ajustes solo pueden hacerse dentro de ciertos parámetros. Para que la personalización sea más intuitiva, el sistema te explica los cambios que realizas y cómo afectan a la conducción, ¡un detalle excelente, sobre todo para principiantes! Mientras que otros fabricantes dependen de aplicaciones de terceros para la navegación, Bosch la integra directamente en la app eBike Flow, permitiéndote planificar rutas y visualizar la autonomía restante según el modo de asistencia. Pocos competidores ofrecen una función de navegación tan completa. Además, con eBike Alarm, Bosch incorpora un sistema antirrobo para proteger tu bici de los ladrones. Sin embargo, solo funciona con el módulo Connect opcional y requiere suscribirse al plan premium Flow+, que cuesta 4,99 € al mes o 39,99 € al año, aunque los primeros 12 meses son gratuitos. Por si fuera poco, el Bosch Performance Line CX también es compatible con el sistema ABS de Bosch, llevando la seguridad en e-bikes a otro nivel.


El Bosch Performance Line CX a prueba – Suavidad con carácter
Las e-bikes equipadas con Bosch cuentan con cuatro modos de asistencia, que pueden ser definidos por el fabricante. En la mayoría de las eMTB encontramos Eco, Tour+, eMTB y el siempre llamativo Turbo, cada uno con una personalidad muy marcada. En cuanto a modos de asistencia dinámica, Bosch sigue marcando la pauta: Tour+ y eMTB ajustan automáticamente la potencia según la situación, evitando que tengas que cambiar constantemente de modo en rutas largas.
Tour+ es el más suave de los dos y la mejor opción para optimizar la autonomía. También es ideal para ciclistas más ligeros que buscan una alternativa menos agresiva al modo eMTB. Dependiendo del terreno y de la presión que ejerzas sobre los pedales, ofrece entre un 140 % y un 340 % de asistencia. Su software está muy bien logrado, regulando la entrega de potencia de forma fluida y progresiva. Con la técnica adecuada, evita que la rueda trasera pierda tracción, incluso al superar raíces mojadas y rocas resbaladizas.
En subidas técnicas, la respuesta sostenida del modo eMTB te permite sortear obstáculos sin necesidad de seguir pedaleando, lo que Bosch denomina Extended Boost. El modo Turbo, por su parte, ofrece una potencia descomunal desde el primer golpe de pedal. Aunque puede sentirse algo brusco al arrancar desde parado, su empuje en subidas largas y monótonas hace que alcanzar la cima a 25 km/h sea un auténtico paseo. Eso sí, su asistencia no se siente tan natural… pero, ¿qué esperabas? ¡Es el modo Turbo, baby!
Para los más detallistas, la app eBike Flow permite personalizar el carácter y la respuesta de todos los modos de asistencia, incluidos los dinámicos, ajustándolos a tu estilo de conducción.

El Bosch Performance Line CX destaca, sobre todo, por su excepcional comportamiento en marcha. Con una entrega de potencia suave y un amplio rango de cadencia, ofrece una asistencia potente y bien modulada en las subidas, algo que nuestras pruebas de laboratorio confirmaron sin margen de duda. En su modo más potente, el motor entrega la asistencia de forma lineal y la mantiene estable a lo largo de un amplio rango de cadencia. Además, alcanza su pico de potencia con una cadencia baja y con relativamente poco esfuerzo, permitiendo incluso a ciclistas menos entrenados aprovechar al máximo su rendimiento sin necesidad de pedalear con demasiada intensidad. Frente a la competencia, el Bosch supera con facilidad al Shimano EP801, que también entrega 85 Nm de par. En pendientes pronunciadas, logra mantenerse a la altura del más potente Brose Drive S Mag. Sin embargo, su respuesta no se siente tan natural, ya que alcanza su pico de potencia relativamente rápido, mientras que el Brose la desarrolla de manera más progresiva a lo largo del rango de cadencia, ofreciendo una sensación más orgánica.
Nuestras conclusiones sobre el Bosch Performance Line CX Gen 4
Aunque el Bosch Performance Line CX no sea el motor más potente, ligero ni silencioso en el mercado, sigue siendo una auténtica referencia, ofreciendo un equilibrio difícil de superar para todo tipo de usos. Eso sí, la competencia dentro de la propia marca es cada vez mayor, con rivales como el aún más potente Performance Line CX Race o el significativamente más ligero SX, que alcanza una potencia pico similar. Aun así, Bosch sigue marcando la referencia, tanto por su rendimiento en marcha como por su ecosistema modular propio. Y, por si fuera poco, su red de atención al cliente global sigue siendo imbatible.
Tops
- Todoterreno de primera
- El modo eMTB nunca falla
- Conectividad top
- Red de servicio posventa excepcional
Flops
- Baterías pesadas con baja densidad energética
- El modo Turbo no se siente tan natural
Para más información visita bosch-ebike.com
La gran comparativa de motores
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Words: Mike Hunger Photos: Various



